lunes, 24 de agosto de 2009
Escondidos
Y tropezando con la misma piedra una vez tras otra, refugiandome en la misma cueva.. quizás deba cojer el sendero sin rumbo fijo y no determinar un camino de ida y vuelta sin destino ni dirección al paraiso de los besos escondidos en cualquier rincon del camino elegido y por ello no determinado ni obligado por quien quiere para tí lo mejor sin conocer la respuesta para ello.
Visualizando el final de cualquier sendero en el que finalmente me halle, siento miedo. Miedo incognito y frio, del que nadie me puede proteguer y el cual me da miedo sentir. Y sin más miedo que sentir sino el que ya siento de tenerlo, sigo caminando por este sendero sin destino que con suerte me llevará a un rumbo fijo en el cual no existan frenos.
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